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Todo el mundo a la Lavanderia

martes, 4 de junio de 2013

La fiera y la Feria

Las ferias de Cáceres ya han llegado!!!

O más bien debería decir que ya han pasado (cuando escribo este post).

Como quiera que sea, aquí estoy para hablaros un poquito de ellas...

El caso es que Las Ferias de San Fernando, como realmente se llaman han ido perdiendo significado o importancia en mi vida. Desde haberlas vivido como un niño, montándome en los cacharritos (porque sí, aquí se les llama cacharritos a las atracciones) y disfrutar como se debe de hacer en este evento (como un niño), hasta llegar a convertirse en algo anecdótico que sí, están ahí porque tienen que estar pero poco más, y pasando claro está por esa época del botellón donde ibas a beber y a pasar un buen rato con los colegas.

Supongo que de pequeños todos habremos montado en los ponys...Esas crías de caballos que de mayores nos damos cuenta del olor que desprende su atracción pero que de niños nos encantaba. 


 
Ese tren de la bruja en el que te aterraba montar y que cuando ya eres mayor te da por montar para hacer el gamberro y quitarle la escoba (no, no, tranquilos, no es mi caso jeje). Pero no tengo que salir de mi familia para encontrar uno.

Cuando te vas haciendo mayor te decides a montar en sitios que cuando eras más pequeño no te atrevías o no te dejaban. Mi caso particular fue la noria, que hasta bien entrado en la veintena, casi saliendo se podría decir, no llegué a montar. Pero no por miedo sino porque a nadie le apetecía acompañarme.





Pero los últimos coletazos de montar en los cacharritos vinieron antes de los botellones, cuando te atrevías, como he dicho antes, en atracciones que antes no pensabas en hacerlo. Me viene así a bote pronto el Terminator, eso si que era una atracción donde sólo los valientes te atrevían a montar. Y yo fuí uno de ellos, aquí donde me véis. ^^

Este año se ve que aparte del vitalicio barco vikingo, en el que nunca por cierto he montado, ha llegado una atracción paracida a una que antes se conocía como la nube.
No estoy seguro de que la foto se corresponda con la atracción de la que os hablo, pues según mi sobrina había dos muy parecidas, una que solo hacía un movimiento pendular y otra que parece ser que daba la vuelta entera, A-CO-JO-NAN-TE !!
Ay!! Lástima no haberme cogido con unos cuantos años menos y el estómago vacío.
Porque claro sino quieres que los curiosos que se acercan a ver la atracción acaben con un sombrero de tu comida, es mejor que en estos sitios te montes con la digestión bien hecha.

También es cierto que las ferias significan aglomeración, grandes cantidades de gente en poco espacio de terreno. Empujones por aquí y por allá, encuentros con gente conocida y charlas a voces por el inmenso ruído de todo lo que os rodea, ya sea la música de las casetas o la tómbola del Maño sorteando ese peluche de moda.





Puestos de comida que no pasarían el control de sanidad pero que en esas circunstancias te comes como el mejor de los platos de, digamos por ejemplo Karlos Arguiñano, ya que yo soy más del de toda la vida que de los "nuevos" como Ferrán Adriá.
Salchichas, hamburguesas que prácticamente traen el pan y la hamburguesa pero que pagas como la mejor del Burger King, patatas cocidas rellenas (que por cierto, tuve que probarla por primera vez en Málaga, (Gracias por ello Jenny :-) ), buñuelos de chocolate, los famosos y tan criticados pollos de la feria, que si tienen o no algún bicho dentro, palomitas de colores que fuera del contexto ferial, lo siento mucho pero NO SABEN IGUAL...Como os digo, prácticamente de todo se puede comer en la feria. Y no veas el hambre que te entra...
Y por supuesto la estrella de la feria, el algodón de azúcar rosita.
Por qué?? Por qué cuando nos hacemos mayores nos da vergüenza pedirnos un algodón de azúcar con lo buenísimo que estaba? No lo entiendo !!



Pero no todo es bueno en la feria, y no me estoy refiriendo a la zona de los borrachos o los botellones que ya con el paso de los años me resulta lamentable, y eso que yo en su momento los hacía... No, me refiero al consabido gasto de dinero.



Pues claro que me sale mi vena tacaña, que os esperabais??


Para ir a la feria hay que ir con pasta, porque sino amigos lectores...no es lo mismo.
No es lo mismo porque no puedes echar a las carreras de camellos, no es lo mismo porque no te puedes montar en los coches chocones (sí, para eso no hay edad, sólo nivel de vergüenza y yo para eso no tengo), no puedes darte cuenta de que no eras tan bueno como te creías a los dardos o que no tenías la precisión que pensabas con un balón o una escopeta de balines.

No podrías darte cuenta de que echar en la tómbola hasta que has ganado el peluche, te ha salido más caro que ir a comprarlo tú mismo. Aunque bien es cierto que los peluches de la feria no se encuentran en otro sitio que no sea la propia feria...

Sin dinero tampoco podrías traer un recuerdito para ese ser querido que tienes en la lejanía:

Pronto lo tendrás en tus manos pequeña !!

Antes hice mención a los peluches de las tómbolas. Y siempre me ha llamado la atención ver cual era "el peluche de este año". Es decir, ese peluche que destacaba por encima del resto y que era el peluche que debías tener sí o sí porque representaba a las ferias de aquel año.
creo recordar que, al menos en mi parecer, todo empezó con la famosa muñeca chochona.
No sabría decir los que le sucedieron sin temor a confundirme, pero se que la abeja malla estuvo por ahí, o alguna que otra mascota en año de mundiales de fútbol. Pero como digo mi memoria me puede estar fallando.

Lo que si tengo claro es que últimamente el protagonismo se ha ido diluyendo y digamos que ha sido un protagonismo coral (en cine se usa cuando son muchos los protagonistas, para los de la LOGSE). 

Este año parecía que el protagonismo, a mi entender, se lo llevaría la famosa mascota de una aplicación de móviles llamada POU:
Pero debido a la experiencia que tuve la última noche de ferias, esta afirmación se me ha tornado en incorrecta.

Y es ahora cuando "la fiera" del título del post toma sentido, por si todavía a alguno no se le había olvidado y se preguntaba el porque de ese titular. Pues seguid leyendo y lo descubriréis:


Resulta que el que yo creía que sería mi segundo y último día de ferias, encontramos en uno de los puestos un cartelito con una caligrafía un tanto dudosa, un anuncio buscando un chico para desmontar.

Vale que yo lo de chico ya se me haya pasado la época, pero el dinero no me vendría nada mal, asi que decidí aventurarme a preguntar.
La cosa no pintaba mal, una noche, desmontando una caseta y 30 euros. Cuanto antes acabase mejor...Así que acepté.

Los problemas vinieron justo después de eso. Cuando le dí mi número de teléfono a la mujer, me dio una llamada perdida para que yo tuviese el suyo y me advirtió que no la fuese a dejar colgada, cosa que garanticé que no pasaría.

A los 5 minutos una llamada de ella, descuelgo pero nadie contesta. Así que cuelgo. Vuelve a sonar el teléfono y la misma operación.
Estaba claro que, o la mujer no sabía bloquear su teléfono o se estaba cachondeando de mi...

El trabajo era el Domingo por la noche y yo el mismo Domingo tenía un cumpleaños en el campo, de Felton para ser más exactos, asi que procuré no cansarme demasiado.
Mientras se acercaba la hora, menos ganas tenía de ir pero, como dicen los catalanes...la pela es la pela.

Así que a las 11 de la noche allí estaba yo, como un clavo, como se me había dicho.
La mujer me explicó a donde debía de ir y que tenía que preguntar por un tal Camel (como el tabaco) pues era con él con quien tenía que currar.
Cuando llego allí, es una caseta de un puesto de dardos y efectivamente, había un árabe, como me habían avisado, pero que no tenía ninguna intención de empezar a desmontar a las 11.

Tuvo que pasar como 3/4 de hora hasta que por fin se decidió a cerrar el chiringuito. Bueno, a cerrar es un decir, porque lo que hizo fue desaparecer mientras yo me ponía a quitar peluches del puesto y a decir a la gente que venía con la intención de jugar a los dardos que, o bien el puesto ya estaba cerrado, o bien a los que insistían un poco más, que esperasen a que viniera el dueño de la caseta.




Cuando por fin se fue yendo toda la gente a sus casas, Camel y yo nos quedamos solos en aquella caseta.
O eso pensaba yo, porque no contaba con que allí mismo se debía estar rodando la cuarta parte de Batman, solo que en lugar de millones de murciélagos, había millones de mariposas de la luz, polillas, heterócera o como cojones se llame.
yo sólo se que no hacían más que atacarme cada vez que me acercaba a descolgar un peluche en el que ellas estaban acampadas...a quien se le ocurre...



Con la noche ya bien avanzada, vino la sorpresa. Camel me soltó que mañana por la mañana había que hacer otra caseta y que a que hora podía estar yo preparado para currar...
En principio y para no decir que no, le dije que a la que él me dijera.
Cuando acabamos la tarea, a eso de las 4:30 de la madrugada, me di cuenta que Camel, no me iba a pagar y que por tanto me iba a tocar venir al día siguiente a cobrar y por tanto a aclarar si me pagarían esa caseta extra o no.

El árabe me dejó bien claro que se levantaría a las 8 u 8:30 de la mañana y que a las 9:30 ya estaría en plena faena.
Mi intención era la de llamar a la mujer a esa hora, si es que ella no me había llamado antes ya y saber que pasaba con mi dinero y si me iba a pagar de más esa caseta.

Como el teléfono de la susodicha comunicaba, me plante en la feria a buscarla. Y allí a las 9:40 de la mañana no había ni el Tato.
El camión que la noche anterior habíamos cargado, con las ventanas tapadas si que estaba  y la caseta donde pregunte por el curro tambiém estaba chapada (cerrada, para los de la LOGSE).

Cuando por fin apareció por alli la mujer y aclaré con ella que esta caseta también se me pagaría, llamamos a Camel que aún dormía plácidamente (a pierna suelta o como un bebé, para los de la LOGSE).

Un inciso (comentario distinto del tema principal, para los de la LOGSE):

Había pensado conformarme con la foto de arriba para explicar gráficamente lo que es dormir a pierna suelta pero, la web está tan llena de grandes ejemplos que sería injusto no mostraros éste:




Éste es muchísimo más expresivo que el anterior, donde va a parar...

Pero claro, ya te pones a rizar el rizo y tampoco es justo que dejes otras obras maestras del chiste en su expresión gráfica como el de aquí abajo:






Fin del inciso

Retomando el tema que, espero que os importe, Camel era despertado por mi (frase en pasivo, para los de la LOGSE) a eso de las 10 y protestaba alegando que él no me había dicho que viniese ¿tan temprano?. Y no se le ocurrió otra cosa que decir:

Me voy a desayunar.


Pues nada, cuando el señor ya quise regresar, eran las 11 y por fin nos pusimos manos a la obra.
Por supuesto Camel volvió a hacerme lo de la noche anterior, aunque bien es cierto que en menor medida, que no era otra cosa que desaparecer cuando le venía en gana mientras yo me quedaba allí currando.

A eso de las 3 de la tarde, aun seguíamos en faena y aparentemente quedaba poco pues el "chiringuito" ya estaba tapado.



 Claro que no contaba yo con varios factores:

La pasividad de mi compañero, que al ver que el de al lado también desmontaba su puesto se ponía a hablar con él.
La ausencia de la mujer que se suponía tenía que estar para pagarme cuando acabásemos el trabajo.
O la ignorancia de lo que quedaba o no quedaba por desmontar.

Minutos más tardes, por fin aparecía la persona que debía pagarme mis honorarios.
Al ver que las 3:30 de la tarde llegaban, le pregunté a Camel si faltaba mucho.
Su respuesta fue que no.

Acto seguido se fue para la caseta del vecino y se encendió un cigarro.
Cuando ya se me terminaron de hinchar los huevos, cogí y me dirigí hacia la mujer y le dije que me pagase.
Ésta llamo a Camel por otro nombre diciendo:

"Fiti, éste muchacho a desayunado??"

Lo primero y creo que correcto que pensé fue que esta tía pretendía descontarme dinero de cualquier manera posible. Entonces ella también se fue a la caseta del vecino, que a estas alturas deduje que también le pertenecía a ella.

A Camel parecía que sólo le quedaba recoger unos cables y como seguía sin aclararme que faltaba, me fuí hacia la mujer diciendole que ya estaba todo.

Ésta volvió a decir en voz alta:

"Fiti, mándale a este muchacho algo que total, como le voy a tener que pagar el doble, que haga algo"

Ya os podéis imaginar a que altura tenía yo ya mis santísimos huevos...Pero es que se me ha olvidado comentaros, que la primera vez que le dije a la mujer que me diera ya la pasta, ella cogió un tetra brik de leche que tenía ella por su caseta y me dijo con voz muy superior que tirase eso a la basura. Luego pareció pensárselo un poco mejor y se arrepintió pues el envase aún tenía leche, pero esto no hizo que no me sintiera como si fuera su esclavo o algo peor.

Cuando Fiti me dijo que le ayudase a lo último que parecía quedar, y tras desesperarme porque el dichoso árabe no hacía mas que enredar para un lado y para el otro, me sacó un último trabajo.
Y una vez que esto acabó, volví hacia la caseta del vecino, donde la "marquesa" ya sí, por fin me pagó mis 60 euros bien ganados.

Así que, después de toda esta odisea, no puedo garantizaros que el POU fuese el peluche que represente a las ferias de este año. Pues Pokemons, Betty Boops, pitufos, serpientes y salamandras han pasado a partes iguales por mis manos.

Pero yo creo que el peluche representativo de estas ferias está entre Camel el árabe perezoso o la bruja del tetra brik.

Y sí, la fiera del título era yo.



sábado, 11 de mayo de 2013

Una cuarentena especial

Hace ya unos 10 días que volví a mi casa de unas "vacaciones" con mi futura vida. Porque sí, tiene pinta de que en un futuro tenga que emigrar a la costa del Sol donde parece que, poco más la verdad, algo más de trabajo hay.

He pasado casi 40 días allí. Y lejos de ser una cuarentena, ha sido todo un placer:

Es cierto que yo no soy muy religioso, así que decir que iba a ver la Semana Santa de Málaga, quizá fuese exagerado. Pero con todo y con eso no puedo decir que no lo haya pasado rematadamente bien.

Porque lo cierto es que así ha sido. Es el segundo año (consecutivo) que voy a Ver al Cristo del Prendimiento, con sus pulsos, sus aplausos y su encierro. Y da gusto ver como a la persona que amas, está disfrutando junto a ti de tamaño espectáculo. Y cuando te confiesa a escondidas que si no fuera por un servidor, no habría estado allí, al menos no durante tanto tiempo....la recompensa aún es mayor. 

Una vez pasada la Semana Santa, y puesto que por Cáceres no había mucho que hacer, decidí quedarme más tiempo en Málaga, aprovechando para "soltar" curriculums por todas partes, esperando que "sonase la flauta" por alguno de ellos.
Mientras tanto, ni estancia allí se hacía más y más divertida. Era como vivir un Gran Hermano pero con la persona que has elegido pasar tu vida y no con otras con las que te ves forzado a convivir.
Y por supuesto, sin las limitaciones de estar encerrado en una casa todos los días.
Así que os podéis hacer una idea de mis vacaciones. Y si no es así ya os pongo yo al corriente:
No hay buenas vacaciones sin una buena alimentación. Y cuando me refiero a buena alimentación, me estoy refiriendo al goloseo, a esas cosas que las madres nos prohíben comer en abundancia para no tener el consiguiente dolor de barrigas posterior.
Pues sí, he tenido dulces y encima caseros que aún saben mejor.
Os puedo asegurar que estaban deliciosos. Aunque por desgracia para mi, hubo que repartir entre demasiada gente y no me tocaron más que 5 ó 6... ¬¬


Habrá gente que piense que 5 ó 6 es un número razonable, pero oye, para gustos, los colores que se suele decir. Y siempre puede haber disparidad de criterios y encontrarnos en el mismo bar a dos personas con unos "pensamientos" tan dispares como los que veréis a continuación:
Y si os estáis preguntando el porque uno está más feliz que una perdiz y la otra más triste que el alpiste ( era la primera rima que se me ocurrió, lo siento), la clave la encontraremos en la cercanía de ese chocolate con churros. Es decir, ¿ quién lo tiene más cerca y por tanto fue quien acabo comiéndoselos?
Ahora ya comprenderéis mejor los estados de ánimos dispares.


Pero no todo es comer en la vida. También hay que darle al cuerpo ese desgaste de energía para que se mantengan los niveles de grasa y musculatura en su punto justo. U os creéis que es fácil conservar este tipazo que tengo?? No hijos míos, no.

Hay un dicho que dice: "Men sana in corpore sana". Así que aparte del culto al cuerpo también debemos ejercitar la mente. Y nada mejor que unas manualidades para tal fin.
Pero además también hubo tiempo para hacer ejercicio. Y esta vez sí, ejercicio físico. O más o menos. Montándonos en una tirolina de la playa.

Por si todo esto fuera poco, también coincidió que era el Festival de cine de Málaga en el que no faltaron personajes relevantes de la Televisión como "El Barajas" o "Machu Pichu" de la serie "Aída", la actriz María Castro de la serie "Sin Tetas no hay paraíso"o el quizá menos conocido actor malagueño Juanma Lara, que lo hemos podido ver en series como "Hospital central", "Los hombres de Paco", "Doctor Mateo" o "El Comisario" entre otras.


Y ya que estabamos en la costa del Sol, no podía faltar esa visita obligada por la playa de la Malagueta. Si hay algo que para mi le falta a mi Cáceres es playa. No veas lo que se farda cuando en tu ciudad hay playa...


Y claro ya que estás allí, tienes que dejar esa huella imborrable por las olas del mar. Para que la posteridad lo contemple.


Málaga, señoras y señores. Una gran ciudad la mires por donde la mires. Y he tenido la oportunidad de contemplarla durante más de un mes.

Y yo, siempre que la miro, la miro junto a ella. Mi gran amor.



sábado, 27 de abril de 2013

Verborreando

Con la de entradas o actualizaciones que tiene este blog y aún hoy, puedo "innovar".
Ésta que estáis leyendo ahora mismo, es mi primera actualización desde tierras malagueñas, osea, in situ.
Aquí al lado tengo a mi chica, que bien suena eso, y mejor aún ponerle la cara de ella....
Mientras se entretiene con su agenda yo aprovecho para dejar estas palabras para la posteridad. Guau, que profundo.

Llevo más de un mes aquí, cuando supuestamente venía para una semanilla, para la semana santa de Málaga. Y aquí sigo.
Por desgracia mi visita ya tiene fecha de caducidad, el próximo Martes, pero eso no va a impedir que disfrute de lo que me queda y de recordar con una sonrisa todo lo que he vivido aquí en estos días.

Han sido innumerables momentos que por suerte para los desmemoriados como yo, existen las fotos para recordárnoslo. Gracias miles al inventor de las cámaras digitales. Que barato sale hoy dio guardar recuerdos...

Entre recuerdos y recuerdos he estado moviéndome para conseguir ligar mi futuro laboral a esta ciudad o sus inmediaciones. Joe macho, cuando me pongo profundo soy insuperable.

De momento no he tenido suerte pero no cejo en mi empeño. Ya sea en mi Cáceres natal o "mi" Málaga de adopción estoy seguro que acabaré encontrando un trabajo en el que mis cualidades puedan ser aprovechadas, TOMA YA !

Mientras tanto, es de agradecer tener el apoyo de una persona que siempre, siempre, está ahí en los buenos y sobre todo en los malos momentos para apoyarte y consolarte.
Esa persona que tengo ahorita mismo, como dirían los mejicanos, aquí al lado.

Ya se que no os estoy contando nada de esos momentos inolvidables, pero la verdad, no se si os interesan y además, a la persona que me muero de ganas por contárselo, ya los ha vivido conmigo. Y eso, es una ventaja muy grande para una persona como yo, a la que el brote de palabras no le sale natural. Lo dicho, alucino con la cantidad de chorradas, pero eso sí, con un léxico ACOJONANTE, que sale de mi imaginación, en primera instancia y mis manos en segunda.

Ahora si me lo permite quien esté leyendo esto, voy a aprovechar estos últimos momentos con ella...

viernes, 8 de marzo de 2013

Alemania para los alemanes

Bienvenidos otra vez a una nueva entrada de blog. Hace relatívamente poco desde la última entrada, aunque noto mis dedos un poco torpes a la hora de redactar.

Como la mayoría sabréis, mi trabajo me obligó a viajar el pasado mes de Febrero a tierras alemanas.
Que os puedo contar de allí??
Pues que yo iba más preparado que un playmobil porque me habían puesto en sobreaviso que hacía muchísimo frío.
Así que me llevé una maleta bien petá de ropa de abrigo para que no me pillase desprevenido.

La aventura empezó con 20 horitas de coche, así sin anestesia. 3 conductores para comérselas, yo entre ellos. Haciendo turnos de 3 ó 4 horas y procurando dormir mientras no conducías. Y el coche no era precisamente cómodo para esos menesteres (necesidad de algo u ocupación, para los de la LOGSE)
Y una vez que te bajas del coche, no esperes irte a descansar, NOOOO. Ponte a currar unas 4 horitas antes de descansar.

La experiencia francesa (atravesamos Francia para ir hasta Alemania) debo decir que me dejó un poco desorientado. A pesar de que está permitido ir a 130 km/h en autovía, existen muy pocas señales que reflejen cuando puedes volver a coger esa velocidad cuando previamente te han hecho reducir.

De vuelta a Alemania, el trabajo lo teníamos en la ciudad de Schwäbish gmünd, que para los que no sepan pronunciarlo es algo así como "esbebesh gumund" y sin embargo, la casa donde dormíamos estaba en un pueblo llamado Heubach. Éstre no se como se pronuncia, jeje.
Todo nuestro radio de acción está cercano a la ciudad de Stuttgart, para que os situéis en un mapa alemán.
Como os dije antes, estaba prevenido para el frío. Temperaturas de 5 grados bajo cero (-5º) era lo normal, día sí, día también. Pero a decir verdad, yo que soy una persona bastante friolera, no he pasado "tanto" frío.
Eso sí, nieve para dar y regalar.



Todos los días nos levantábamos con el camino nevado, unos días más que otros y tocaba rascar el coche para poder ver por el cristal.


Lo cierto es que, el paisaje es muy bonito cuando está cubierto de un manto blanco. Y ver nevar también es muy agradable.
No lo es tanto cuando tienes que conducir e ir por esas carreteras nevadas, pero bueno.


Las jornadas de trabajo eran de 8 a 20h, así que poco tiempo nos quedaba para ir "de turismo". Cuando salíamos de currar, íbamos al super a comprar y de camino a la casa.
Sí, sí, habéis oído bien, a la casa. En Alemania se lleva mucho esto de tener dos viviendas, una de ellas exclusivamente para alquilarla. Así que por el "módico" precio de entre 15 y 22 € al día, puedes tener una casa donde dormir. La nuestra era tal que así:
Tenía hasta su valla alrededor de la casa, muy pintoresca, jeje. El interior ya era otro cantar.
Todos, o la mayoría, cuando pensamos en alemanes, pensamos en el típico rubio grandote. Y entonces yo me pregunto, ¿por qué si son tan grandes tienen unos techos tan bajos??

Pues está bien claro, para aprovechar todos los espacios posibles, y para muestra un botón:
En el cuarto de la lavadora tienes un ¿cómodo? plato de ducha, jajajaja. Buenísimo!!!
O también, aunque esto no es exclusivo de los alemanes, un lavabo en tu habitación. No, no he dicho un baño en tu habitación, NO, un lavabo en tu habitación:
Coño, lo mismo de madrugada te levantas a por una manta al armario que te apetece refrescarte la cara no?? XD

También, y gracias a las inclemencias del tiempo, teníamos nuestra nevera hiper rápida en la calle:


Aunque también es cierto que a veces parecía que estábamos en la casa del terror:

Lo sé, la calidad no es que sea muy buena, pero por eso hice una foto más de cerca:
Ahora sí verdad??
Imaginaros dormir un par de habitaciones más allá y todo ello en la planta baja de la casa. Ah, sí!! Y con una puerta que daba directamente a la calle en la misma habitación donde estaban los utensilios esos de asesinato. Podéis verla 5 fotos más arriba, la del cubo rojo.

¿cómo, que aún no tenéis miedo?
Y si os digo que otra de las habitaciones de la planta de abajo tenía ésto:

Último modelo en el catálogo del buen asesino. Ideal para guardar esos miembros de tu víctima difíciles de ocultar.

En cuanto a la comida, ya os he dicho que las cenas se basaban en ir al super a comprar, cosa que también valía para tener algo que llevarse a la boca a la hora del desayuno. Pero como el mediodía nos pillaba en el trabajo, alejados del "hogar", solíamos ir a un sitio de platos combinados tal que así:
Sí, son lentejas debajo de las salchichas y con pasta de guarnición.
Todas las comidas eran bastante picantes. Aquellos macarrones que veis al fondo, ardían como demonios en tu garganta y cuando te llevabas un sorbo de coca-cola al gaznate (parte superior de la garganta, para los de la LOGSE que hayan visto pocas películas de piratas), aquello cocía más aún.

Las salchichas del fondo bañadas en ketchup y mostaza y mi pasta con queso que a pesar de picar estaba muy rica. :-)

Ya os he hablado de paisajes nevados, pero también os puedo enseñar edificios como el Ayuntamiento o rathaus en alemán (casa de ratas??).

Este tipo de decoración en las fachadas, debe ser muy típico porque era frecuente verlo por todos lados.
Incluso el único día que tuvimos para hacer turismo, que nos acercamos a Stuttgart, encontramos una pastelería donde hacían casa de chocolate de ese estilo:

Deliciosos verdad??

En dicha ciudad llegamos a dar, no sólo con un local que parecía muy español, aunque estaba cerrado...
...pero es que además, los compañeros, encontraron una famosa cadena de hamburguesas repleta de gente española.
A mi me llamó más la atención, el trozo de carne del que se hacen los kebab más grande que he visto nunca:
Aunque bueno, ya sabemos que los alemanes son un poco brutos para muchas cosas...

Y ya para terminar este informe, os dejo con un cochino muy curioso que vimos en el super. No sabemos muy bien que pintaba allí, pero oye, ahí estaba:

Uy no, perdón. Que éste es un mongol que vimos paseando por la calle de esta guisa.
Ahora sí, el susodicho cochino:

Pues hasta aquí el resumen de lo que han sido mis días en Alemania.
P.D.
Es horroroso estar en el extranjero sin forma de comunicarte con tus seres queridos. Son tu mejor apoyo en los momentos duros.
Por lo menos yo conseguí mitigar ese dolor. Gracias nana.