ACTUALIZADO:Ayer se
cumplió el décimo aniversario de la
catástrofe del 11 de septiembre de 2001.
Ese
fatídico día en que unos terroristas
hacían estrellarse unos aviones contra las Torres Gemelas y el pentágono.
Alrededor de unas 3.000 personas fallecieron ese día.

Tengo 34 años y ya he vivido el 23-F o el 11-M, la agonía de
Omaira sepultada por el Lodo y que murió en directo ante las cámaras de televisión o el
Katrina.
Pero sin duda, lo que a mi me marcó fue el 11 de septiembre de 2001.
Ya
sabéis lo que a mi me gusta la ciudad de Nueva
York.
Y por si no lo
sabéis, en mi casa nunca hemos sido muy partidarios de ver el Telediario, o el Parte, como decía mi difunta abuela.
Pero ese
día no me despegue ni un instante del televisor.
Todavía no eran las 3 de la tarde cuando salto la noticia. Un
avión se
había estrellado contra una de las torres gemelas.
Fui corriendo al
sofá, y puse el canal de
TVE y estaban dando las
imágenes.
Una de las Torres Gemelas envuelta en humo. Di una voz a mi madre, que se
sentó justo
detrás mía y estuvimos
viéndolo.
Los periodistas especulaban con que
había sido un
accidente y se extrañaban de como era posible que un avión volase a esa altura y pudiera estrellarse contra la torre.
Lo que
sucedió después cambio esa
teoría y el curso de la historia.
Un segundo avión se estrellaba ante nuestros ojos, clavados en el televisor, contra la otra Torre.
Ya no
había dudas de que no era un accidente. Era un atentado en toda regla.
Llegaban noticias de que otro
avión había colisionado contra el pentágono y el cuarto y ultimo
había sido estrellado en campo abierto al parecer por que la
tripulación se
había revelado.
A poco más de la hora y media
después de recibir el impacto, la primera Torre se desploma, llenando de humo las calles de
Manhattan.
Horas más tardes caería la segunda y última Torre que componían el
World Trade Center.
Casi 3.000 muertos y 6.000 heridos son el bagaje de semejante monstruosidad.
Que a
día de hoy me sigue pareciendo el suceso más
impactante que yo he vivido.
Tenía 24 años y creo que por primera vez, al menos en serio, me daba cuenta de lo que el ser humano es capaz de hacer.
Sólo quería sumarme a los innumerables homenajes que se habrán hecho durante todos estos años.
Y espero que JAMÁS se vuelva a repetir algo
así.
Una cosa es que un desastre natural acabe con miles de personas y otra muy distinta es que las propias personas sean quienes acaben con sus semejantes, sean de la raza, etnia o creencia que sean.
D.E.P.

Para acabar os dejo un par de videos que me han parecido curiosos:
El primero es un montaje sobre los cameos (apariciones estelares, para los de la LOGSE) de las Torres Gemelas en diversas películas:
Y el segundo es una canción sobre una supesta conspiración en el 11-S:
Sinceramente, a lo mejor sigo viviendo en los mundos de Yupi, pero no creo que haya personas que esten dispuestas a matar a 3.000 seres humanos por conseguir un poco de petróleo.
Pero es mi oponión y cada uno puede pensar lo que quiera.